Carla

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Estas vivencias te hacen preguntarte a vos mismo cuál es tu propósito en este mundo. UWC no sólo se trata de una experiencia internacional para descubrir y comprender otras culturas, sino que se trata también de entender cual es la razón que justifica el por qué estamos donde estamos y qué sentido le vamos a dar a ello.”                                .

Carla Condorí Bazán –  Colegio UWC SEA 2014-2016


Carla Condorí Bazán, de Villa Mercedes (San Luis), termina de cursar sus estudios en UWC South East Asia en Singapur, en mayo de 2016. A modo de reflexión sobre sus dos años en UWC, nos envía el siguiente texto:

Mi nombre es Carla y soy de una pequeña cuidad llamada Villa Mercedes, en San Luis. En agosto del 2014 fue la primera vez que me subí a un avión para ir a parar al otro lado del mundo… Singapur.

En el momento en que el Comité Nacional me llamó para avisarme que me había ganado la beca y que me iba a ir a este lugar tan lejano en Asia tuve que googlear en que parte del continente iba a ir a parar. Sabía que el hecho de haber decidido postularme a UWC iba a traer experiencias a mi vida, pero no sabía hasta que monstruoso nivel.

Para darles un ejemplo, mi primer gran impacto fue ni bien llegando a Doha, mi vuelo hacía escala en este remoto país del Medio Oriente. Cuando aterricé en el aeropuerto para hacer el cambio de avión, me sorprendió cómo todas las mujeres estaban vestidas de negro, tapadas desde la cabeza a los pies, caminando a su lado con hombres vestidos de remerita y bermuda, siendo que a ellas lo único que se les veía eran los ojos. Ese fue sin duda mi primer gran choque cultural.

Al llegar a Singapur después de un vuelo de 32 horas ya estaba abrumada por la cantidad de cosas nuevas que estaba empezando a vivir… Hablar en inglés (tengo que admitir que en los primeros 3 meses, mis conversaciones en inglés eran “yes” o “no”), vivir en una casa con más de 200 personas, comer comida re picante, estudiar en clases con gente de todas partes del mundo, hacer viajes tipo mochilero a países vecinos, y muchísimo más… miles de recuerdos que se me vienen a la cabeza cuando pienso en mis dos años en UWC.

La gente a veces me pregunta qué hice todo este tiempo lejos de la amada tierra, y yo contesto que a pesar de mi ausencia, en Asia tuve una experiencia de aprendizaje que me ayudó a crecer personalmente de una manera increíble.

Estas vivencias te hacen preguntarte a vos mismo cuál es tu propósito en este mundo. UWC no sólo se trata de una experiencia internacional para descubrir y comprender otras culturas, sino que se trata también de entender cual es la razón que justifica el por qué estamos donde estamos y qué sentido le vamos a dar a ello.

En una vida tan corta y efímera, uno a veces se pregunta ¿qué estás esperando para hacer el cambio que querés ver en el mundo? Finalmente, entendí que no se necesita estar lejos de casa para darse cuenta de lo poderosa que puede ser una persona cuando se propone algo. Pero igual tengo que admitir que la mente te explota cuando uno experimenta las cosas personalmente en lugar de que alguien te las cuente, la mente te explota cuando empezás a conocer y a entender lo hermoso y complejo que es el mundo… Y después nunca vas a querer parar.